winner GRUPO CALVO | Premios Galicia Segura

Premios Galicia Segura a la Empresa Gallega 2020

GRUPO CALVO

a la Empresa Gallega

A partir de un pequeño negocio familiar, un almacén de coloniales en la localidad gallega de Carballo, y tras varios intentos con las conservas de vegetales y de carne, Luis Calvo Sanz puso en marcha a principios de los años cuarenta un proyecto empresarial basado en la elaboración y la comercialización de pescado enlatado, iniciando así la historia de una de las compañías conserveras más importantes del mundo.

 

En 1941 comenzó a funcionar la que fue la primera fábrica de Calvo en Carballo, una instalación modesta en la que trabajaban 25 personas y en la que el empacado se realizaba a mano con la materia prima que llegaba de los puertos gallegos de la Costa da Morte.

 

A comienzos de los años cincuenta la sardina fue progresivamente sustituida por atún. Las dificultades de la época para conseguir maquinaria para empacar el pescado movieron a fabricantes como nuestro fundador a buscar soluciones creativas e innovadoras para seguir desarrollando sus negocios.

 

Luis Calvo desarrolló en 1956 su propio sistema para enlatar atún a partir de una pieza de tostar café y un casco de proyectil.  Con una capacidad de producción de 36 latas por minuto, la nueva empacadora era mucho más rápida y eficiente que cualquier sistema existente en ese momento. El sistema fue patentado en la Oficina de Patentes y Marcas el 13 de septiembre de 1936. La innovación de Calvo supuso un hito en la industria conservera gallega y europea, ya que se llegaron a vender más de cuatrocientas empacadoras en todo el mundo.

 

A mediados de los años 60, Luis Calvo confiaba plenamente en las posibilidades que la conserva de atún tropical supondría para la compañía, tanto por su sabor y capacidad nutritiva, como por ser un pescado que permitía romper la tradicional estacionalidad del sector. Daba comienzo así la especialización en la elaboración de atún en conserva.

 

Tras el atún claro, llegó la que sería la segunda gran novedad industrial, que impulsó su comercialización: la lata redonda. Un nuevo hito en la historia de innovación de la compañía, que cumplía entonces 25 años, y que resultó un éxito sin precedentes y marcó la pauta al resto de la industria.

El siguiente paso en el crecimiento de Grupo Calvo como empresa de alimentación fue otra innovación: EN 1978 el pack de tres latas de atún.

 

Una idea de José Luis Calvo tras observar cómo se empaquetaban las cervezas en Alemania. El nuevo embalaje permitió diferenciar aún más el atún claro Calvo del resto de oferta de pescados en conserva. Con el pack de tres latas mejoramos la propuesta de valor al cliente ofreciendo un mayor surtido, con un producto de calidad y a un mejor precio. La nueva presentación dio además mejor respuesta a las necesidades de los hogares ya que era un formato muy práctico y conveniente.

 

En 1993 iniciaron su expansión internacional con la adquisición de la marca italiana Nostromo. Fundada en 1951, era una de las marcas de conservas de pescado con mayor tradición en el país transalpino.

 

Con el cambio de milenio, en 2001, en Grupo Calvo se anticiparon para dar respuesta a las nuevas necesidades de los consumidores que cada vez demandaban una dieta más saludable, lanzando al mercado la primera conserva de atún baja en sal. Siendo el atún uno de los alimentos más nutritivos y sanos de cualquier dieta alimenticia, su apuesta se centró en ofrecer una opción baja en sal para aquellas personas preocupadas por cuestiones como la presión arterial o los problemas cardiovasculares.

 

En 2015 se cumplieron 75 años desde que en 1940 Luis Calvo Sanz puso en marcha una pequeña fábrica elaboraba conservas.

 

De aquellos comienzos, casi ocho décadas después persisten la pasión y el trabajo con los que persiguen la excelencia en la elaboración de alimentos nutritivos, saludables y de calidad. A lo largo de este tiempo, crecieron innovando, diferenciándose y abriendo nuevos mercados hasta convertirse en un grupo de alimentación internacional con presencia en más de 70 países y con más de 1.500 productos referenciados en los distintos mercados.

 

En 2016 Grupo Calvo se sumó al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y se incorporó como socio a la Red Española del Pacto. Suscribieron así la visión de la Organización de Naciones Unidas de que, para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) incluidos en la Agenda 2030, era imprescindible contar con la implicación y la acción directa de la comunidad empresarial.

 

Como miembros del Pacto Mundial adquirieron de forma pública el compromiso de integrar en su estrategia empresarial, y en todas sus actividades, los diez principios del Pacto para la promoción de la Responsabilidad Social.

En 2018 lanzaron un ambicioso programa medioambiental: “Calvo Residuo Cero”. Como parte de su compromiso con la sostenibilidad se marcaron el objetivo de segregar y valorizar el 100% de los residuos generados en todas sus fábricas y oficinas antes de 2025. Además, el proyecto incluye también objetivos para reducir la generación de dichos residuos.

 

De este modo, Calvo define 17 objetivos en tres áreas clave para la organización: océanos, medio ambiente y personas. Con un horizonte de cumplimiento a 2025, estos objetivos marcarán las directrices del Grupo a la hora de gestionar su negocio de forma responsable, incrementando su eficiencia y minimizando los impactos negativos asociados a su actividad.

La entrega de galardones se vió condicionada a la situación sanitaria de nuestro país, y por tanto no pudo celebrarse.